Los COLORES CÁLIDOS son la gama de colores comprendida entre el amarillo y el rojo-violeta (rojos, amarillos y anaranjados), los asociamos a la luz solar, al fuego... de ahí su calificación de ''calientes''.
Los COLORES FRÍOS son la gama de colores que va del amarillo-verdoso al violeta pasando por el azul. Son aquellos colores que asociamos con el agua, el hielo, la luz de la luna... siendo el máximo representante el color azul.

